Mostrando entradas con la etiqueta Uriolistán. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Uriolistán. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Monsieur Ramadan

El marco era incomparable, la Pedrera, símbolo arquitectónico de Gaudí, acogió ayer la charla entre Lluis Bassets y Tariq Ramadan. Dice mi abuela que en esta vida vale más caer en gracia que ser gracioso y no le falta razón viendo el papelón que hizo ayer el ilustrísimo entrevistador, a la sazón director adjunto de El País. ¡Menudo periodismo que nos gastamos en España! No es sólo que el susodicho hiciera preguntas de lo más estereotipadas al invitado sino que lo atacó desde el principio y, encima, le habló en catalán en lugar de hacerlo en francés, lengua en la que ambos se entendían perfectamente. Pero vayamos por partes.
Comienza la sesión y el caballero plumilla comienza un monólogo introductorio para presentar a Tariq Ramadan en catalán ante la mirada perpleja de éste al que, ni siquiera le habían facilitado unos cascos con traducción simultánea. Ya sé que mis lectores adolecerán aquí de cierta xenofobia uriolistaní pero.... ¡qué quieren que les diga! Soy partidaria de que, cuando hacemos una entrevista a alguien y no vamos a traducir nosotros mismos, realicemos la charla en un idioma común y dejemos a los intérpretes realizar su labor pero... En fin, la dictadura cultural impera así que hubo que hacer un stop, dar marcha atrás e iniciar de nuevo la patética presentación (islamista, polémico, vetado en diferentes países, profesor en la Universidad, controvertido) para que el pobre señor Ramadan supiera qué se estaba diciendo sobre él. No hubo insultos pero.... se dejaba ver entre líneas que el uno era un ignorante racista y el otro un señor muy educado capaz de destacar la estulticia ajena sin dejar de sonreír francamente.
Primero empieza preguntando por la diferencia entre ser musulmán y ser islamista. No me voy a detener en el contenido de cada estúpida pregunta por que no merece la pena pero vaya por delante que el objetivo del encuentro era demostrar que Tariq Ramadan es un musulmán radical disfrazado de cordero que se beneficia de su pasaporte suizo para entrar por la puerta grande de las universidades europeas pero que, en realidad, odia a las mujeres, está contra la libertad de expresión y de pensamiento y considera que todos los judíos y cristianos deben ser exterminados.
Se habló en diversos momentos de Palestina, abogando, el plumilla, por el reconocimiento de los dos Estados algo que para Ramadan es totalmente inviable habida cuenta de que después de 60 años los colonos judíos siguen invadiendo los territorios ocupados y oprimiendo a la población árabe con el objetivo de exterminarla. Lo que Bassets pretendia, entre otras cosas, era que Ramadan reconociera que compartía los postulados de Al Qaeda, porque ya se sabe que ellos son los representantes electos de los 1.500 millones de musulmanes que hay en el mundo. Así pues, el profesor suizo se molestó en decirle que si bien no estaba de acuerdo con la forma de actuar de Al Qaeda ni ésta era representante del sentir de la mayoría pacífica de los musulmanes, si podía explicarle las razones por las cuales muchos jóvenes se sumaban a la causa:
"Le pondré un ejemplo. En Egipto, estaban bajo la dictadura de Nasser, al que sucedió la dictadura de Sadat para concluir con un dictador aún peor que los anteriores. Todos ellos estaban apoyados por EEUU por lo que matar a Mubarak no hubiera servido para nada ya que EEUU hubiera puesto a otro dictador en su lugar y se hubiera repetido la historia, por eso decidieron atacar Nueva York. No digo que esté de acuerdo, sólo le explico qué es lo que pasa por la mente de esa gente que apoya la violencia en Occidente".
A continuación, por si había alguna duda al respecto añadió que esta postura era inaceptable islámicamente y que un musulmán solo puede hacer uso de las armas en legítima defensa y nunca iniciando él el combate.
El señor Bassets continuó con su lista de preguntas inteligentes: "¿El Islam apoya la conquista del mundo?". ¡¡Toma ya!! Ahí el entrevistado se quedó totalmente alucinado, con esa mirada tan llena de paciencia como quien se enfrenta a un hijo tonto. Sonrió y con la misma calma que mantiene siempre en todas las entrevistas en las que tíos con traje se dedican a insultarle, respondió. "Eso es tan estúpido como decir que el cristianismo es lo mismo que la Inquisición. La yihad es marginal y, por cierto, si atendemos a su mensaje, Al Qaeda no quiere islamizar al mundo sino liberarlo de la opresión occidental". ¡¡MashaAllah!! Cuánta verdad en pocas palabras. A veces me pregunto de dónde saca este hombre esa paciencia. Si es que se enfrenta a cada burro ilustrado que es como para sacarle a uno de sus casillas. En este punto de la conferencia ya sabía cómo iba a quedar el combate, la dialéctica ramadaniana iba a ganar por goleada pero antes debía enfrentarse a uno de los grandes del periodismo español que hoy en dia es como no decir nada. Me preparé psicológicamente: ablación, sharia, hiyab, sumisión de las mujeres.... La charla no iba a dar para mucho porque el entrevistador no iba a saber sacarle el jugo al brillante entrevistado. Sí, sí, lo sé, no soy objetiva pero.... si alguien se detuviera a analizar las formas gestuales y dialécticas de este "moro con pasaporte suizo" no habría nadie que no cayera rendido a sus pies por su innegable elocuencia, exquisita educación y paciencia infinita que, sin duda, le reportarán un lugar en el paraíso por su incansable lucha contra la islamofobia.
La siguiente pregunta fue del tipo ¿cómo puede hacernos creer que el Islam es una religión de paz si se ataca a quienes apostatan y nadie sale a defenderles? En este punto, el profesor aprovechó para criticar el papel de los medios, que se hacen eco de lo negativo mientras que silencian lo positivo: "hay muchas voces interesantes en el mundo musulmán pero el juego mediático sólo escucha las voces radicales y yo no encajo en ese estereotipo".
Pero sin duda, el momento más glorioso de la tarde fue cuando el plumilla, libro en mano, que parece que domina muchos idiomas, tradujo del inglés al catalán para que luego fuese traducido al francés, un párrafo del último libro de Ramadan ¡y no sólo lo tradujo mal sino que lo hizo con malicia! A lo que éste respondió con un amable: "yo no he dicho eso, déjeme leer el párrafo, usted ha traducido mal". ¿El desencuentro? Según Bassets, Ramadan abogaba por la creación de partidos islamistas en Europa cuando lo que, en realidad decía, en el contexto de la primavera árabe, es si era necesaria la presencia de partidos islamistas (en los países musulmanes) o si deberían haberse quedado en el paso previo, como agrupaciones o colectivos religiosos.....
Y es que, explicó, hay tantos tipos de Islam político como corrientes hay en el cristianismo: "No es lo mismo el Islam rigorista de Arabia Saudí, en el que las mujeres no tienen cabida en la política; que el régimen teocrático de Irán, donde la participación de las mujeres se ha multiplicado por cuatro con respecto a la época más aperturista del sha. Esa máxima que dice que cuanto más Islam político menos presencia femenina no es cierta. Occidente mira a Oriente y ve más hiyabs ahora que hace unos años luego concluye que eso quiere decir que hay más represión y eso no es cierto. En España las mujeres visten, según ustedes, con libertad y cobran menos que los hombres por desempeñar el mismo trabajo.....".
Podría continuar desgranando la sarta de tópicos a las que tuvo que hacer frente pero lo cierto es que ya estoy aburrida de escribir así que voy a sintetizar.
Mientras que para Bassets los musulmanes son una panda de fanáticos con doble rasero, machistas y que no tienen cabida en Europa, porque son los Otros, Ramadan reconoció que el mundo musulmán está lejos de ser idílico y que hay mucho trabajo por hacer pero que: ni Al Qaeda representa a los musulmanes, ni el Islam es una religión violenta, ni predica la recuperación de Al Andalus ni el hecho de llevar un hiyab es muestra de que tienes una neurona haciendo en eco en tu cabeza. "De hecho, son los jóvenes más preparados, los que están volviendo al Islam, porque tienen una lectura más profunda de los textos, porque comprenden mejor la esencia de la religión". También reconoce que hay mucho musulmán machista y que eso no quiere decir que el Islam discrimine a la mujer, sino que son las personas las que discriminan e interpretan con demasiado rigor o muy libremente lo que dicen los textos coránicos. Además, alhamdulillah, el Islam se ha convertido en una religión europea así que por mucho que el plumilla lo pregunte, no voy a tener que pedir asilo político en ningún país tercermundista y retrógrado para encajar en su patrón ni tampoco tengo que abandonar el trabajo para apoyar su tesis de que ser mujer musulmana es sinónimo de tener encefalograma plano.
Lo peor de todo, y con lo que concluyó la charla, fue la cara de Ramadan al hablar de Palestina. Se le ensombreció el rostro de tal modo que se diría que hubiera envejecido de repente al decir: "la idea de dos Estados es totalmente imposible hoy en día, lo ideal es crear un Estado donde quepan todos pero lo cierto es que no estamos ante dos víctimas, estamos ante un conflicto en el que unos oprimen y otros son oprimidos. Si en un conflicto entre un ratón y un elefante decimos que estamos a favor de los dos, está claro que vamos con el elefante".

domingo, 13 de mayo de 2012

Sabemos sólo lo que quieren que sepamos


No me gusta nada el rollo pijo sociata que llevan los actores en España. No sé. No me lo creo. Me parece más oportunismo que sinceridad. Algo así como la preocupación de Clooney por Darfur. Queda muy bien en la foto pero ellos siguen viviendo rodeados de lujo y excesos y... bueno, tampoco es que tengan que vivir debajo de un puente pero...
Bueno, el caso, es que a pesar de todo ello, no puedo por menos que estar de acuerdo con este vídeo en el que se reclama el derecho de los familiares a recuperar a sus muertos. Y es que Daniel Estulin tiene razón. El otro día escuché una entrevista suya (http://www.danielestulin.com/etiquetas/onda-cero-donosti/) a propósito de su último libro El Instituto Tavistock en el que explica cómo a través de este centro, creado por Rockefeller tras la segunda guerra mundial y cuyo objetivo es el control mental, se ha lavado el cerebro de las tres últimas generaciones sin que nadie haya siquiera protestado. Como ejemplo ponía a Cuéntame de la que decía que "no muestra la realidad de la época, la historia, sino que se centra en tonterías del tipo chico ama a chica". Según explicaba Estulin, autor del afamado Club Bilderberg, el control ejercido por el poder a través de la telebasura permite controlar a la masa sin necesidad de utilizar la opresión de los dictadores. "Tavistock busca métodos con los que manipular a la masa explotando su ideología. Primero creando numerosos grupos sociales y después poniéndolos en situaciones competitivas: raza contra raza, etc. Subdividiendo más y más hasta hacer grupos muy pequeños, de este modo, se vuelve a la soberanía mundial más infantil, más amoral [...] Y esto hace más fácil el control de las personas. Las personas sin una moral definida son más fáciles de dominar".
A algunos les puede parecer exagerado que un instituto pueda ser el causante de proyectos de ingeniería social como: el movimiento hippy, Vietnam o los papeles del Pentágono, que según Estulin, "fueron planificados de antemano" pero... si atendemos a la falta de información, a la manipulación de la Historia o a la educación sesgada que se ofrece en los colegios.... todo empieza a encajar. Desde "el río Ebro nace en un lugar desconocido entre las montañas" que ofrecían algunos libros de primaria de Uriolistán hace ya más de una década hasta el hecho de que nunca se llegue, en la asignatura de Historia, a dar el franquismo. Y eso que entre medias nos saltamos Al-Andalus y las dos repúblicas. Yo, que he tenido la suerte de no padecer ningún drama familiar a propósito de la Guerra Civil, soy una completa ignorante al respecto, mientras que en Uriolistán es bastante usual encontrarse a gente que, de una u otra forma, la sufrieron, bien fuera con muertos o con exilios. Por eso, cuando veo el oscurantismo que rodea a la Guerra Civil, pienso que tal vez tengan razón quienes prefieren no remover el pasado para no abrir de nuevo las heridas de las dos Españas pero cuando pienso que el PSOE, heredero del bando republicano, ha puesto tantas trabas y ha mandado a Garzón al exilio, pienso que tal vez, no sea todo tan fácil como un simple dos más dos. Sea como fuere ya va siendo hora de que abramos los ojos y dejemos de ser simples marionetas al servicio de unos pocos. Como dice Estulin, apaguemos la televisión, salgamos del círculo de la manipulación mediante la sed de conocimiento, la investigación y la crítica constante. Solo así podamos, tal vez, no solo cerrar por fin las heridas sino evitar tropezar dos veces con la misma piedra.

domingo, 9 de enero de 2011

Navidad, Navidad, dulce Navidad

El día de Reyes fui a la Cabalgata de Barcelona, para empaparme de las costumbres locales. Me quedé perpleja al ver a la gente subida en escaleras de mano para ver pasar las carrozas. Comenzamos bien con el espíritu navideño... Luego llegó el turno de las carrozas. Un par de medios de comunicación; otra con el payaso de Micolor, una barra de pegamento y ¡el detergente Dixan! Pajes con ropas de las mil y una noches y con gigantescos abanicos chinos; unos reyes que parecían sacados del museo de cera; y los pajes de Baltasar... ¡ay! esos fueron los mejores, una panda de rastafaris jamaicanos haciendo percusión. Las carrozas eran realmente espectaculares pero más propias de carnaval que de una procesión navideña. Y que luego se nos llene la boca hablando del espíritu navideño... ¡Pero si no hay familia que se junte que no termine discutiendo! Sin embargo, eso sí, no perdamos la tradición de comprar. Aunque no necesitemos nada.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Desidia polaca otoñal

La mayor parte de los días, me siento afortunada por la vida que llevo, lejos de los sobresaltos y preocupaciones económicas que estos días acechan a la mayoría de mis convecinos pero otros, obviando el hecho de tener salud y seguir respirando, siento que malgasto mi vida llevando y trayendo cafés, cobrando por no hacer nada. Sí, sí, lo sé, el sueño español. Hoy nuevamente tengo ganas de salir corriendo, de escapar de esta desidia tan brutal que me acompaña a diario. Este tiempo tan precioso que se me escapa entre los dedos podría emplearlo en cultivar tomates, ayudar en una ONG o, simplemente, pintar las paredes de mi casa, pero aquí estoy, contando los días para irme a casa a reñir con toda la familia durante las vacaciones. ¿Estaré satisfecha algún día?

domingo, 11 de julio de 2010

¡EspaÑa! ¡EspaÑa!


Domingo, siete y media de la tarde. Las calles de Uriolistán están desiertas, será el calor. Camino por el entramado de uno de sus barrios más singulares, voy con la música y no me percato mucho de lo que sucede a mi alrededor. La poca gente con la que me cruzo me mira extrañada pero yo voy a lo mío. Empiezo a mosquearme ¿qué pasa? Vale, ya sé que canto mal pero no se me oye mucho así que... Me callo un rato pero nada, siguen mirándome. ¡Ah! Claro, es mi falda customizada; la llevo sobre unos pantalones negros que hacen que resalten aún más el rojo y el amarillo. Nadie parece saber qué significa ese trozo de tela pero tampoco parecen interesados en aprenderlo, es como si les molestara. Vale, ya sé que es una mezcla inusual de colores pero tampoco es que haga daño a la vista ¿no? En las ventanas cuelgan telas del mismo color pero con rayas verticales, ayer fue la manifestación contra la sentencia del Estatut, miles de millones de uriolistanos salieron a la calle pero nada, el Estado opresor sigue haciéndoles la vida imposible. Llego a Casa López. Apenas una veintena de parroquianos: unos punkies alemanes, las camareras venezolanas, dos moritos tomando café, cuatro uriolistanos que no celebran el gol de uno de los suyos (¡maldito traidor, vendido a la patria enemiga!) y unos cuantos despistados que, evidentemente, somos, como poco, nacidos al menos 300 km más allá. Soy la única con los colores rojo y amarillo pero aquí no me miran tan raro. Aquí casi todos celebran el gol aunque nadie se deja la voz en el asunto. Vuelvo a casa, me cruzo con algunos vestidos como yo pero la mayoría son latinoamericanos aunque también me encuentro con una italiana, unos pocos pijos de la burguesía castellana y algunos adolescentes, el resto sigue mirándome raro. Al doblar una esquina, tres moritos gritan: ¡Espania! ¡Espania! Definitivamente nuestros inmigrantes no se integran ¿cómo se les ocurre gritar semejante blasfemia? ¡Uf! A veces me olvido de que no estoy en España y se me hincha la vena pero supongo que viviendo en el extranjero no tengo porqué exigir a nadie que me acompañe en mi felicidad o conozca mis colores. En el tren las caras son aún más largas. Nadie dice nada, ¡sólo les faltaba! Pero no veo ni un sólo guiño de complicidad, ni una sonrisa, nada. Llego a mi parada. Al pasar junto al maquinista, éste me sonríe y alza el pulgar. ¡Por fin una cara amiga! Salgo a la calle, apenas una decena de personas anda por ahí suelta, se acerca la hora de Cenicienta y todos están bien recogiditos en sus hogares. A lo lejos oigo los pitidos de júbilo de algunos inconscientes, serán extranjeros, seguro. Llego a mi calle y una gigantesca bandera ondea en un mástil que porta un osado transeúnte, como es de noche cerrada y somos cuatro gatos no corre peligro su integridad física. Parece que aún falta mucho para el milagro y eso que medio equipo está formado por sus jugadores favoritos que si no... A través del teléfono me llegan los petardos de Cantabria, la afonía de mi hermano, los pitidos de los coches de Madrid... Definitivamente, vivo lejos de España.

lunes, 14 de junio de 2010

Aquí no hay playa, vaya, vaya


Esta ciudad de paraíso no tiene nada. Está claro que quien hambre tiene con pan sueña pero lo cierto es que si Barcelona no tuviera playa no se notaría la diferencia. Para empezar, como consecuencia de los frecuentes ataques marítimos que sufrían las ciudades del Mediterráneo ya desde tiempos de los fenicios, éstas se fortificaban y crecían de espaldas a un mar que era fuente de constantes escaramuzas con los piratas e invasores que se acercaban a saquear lo que hallaban en tierra firme. Así que no se nota que aquí haya playa alguna porque ni se huele el salitre ni se atisba siquiera el mar. De este modo, una, mira con extrañeza a esos guiris colorados como cangrejos y con atuendos playeros que se encuentra a diario en pleno centro porque la mayor parte del tiempo no recuerda que vive en una ciudad costera. En segundo lugar, cuando uno se mentaliza de la caminata que tiene que darse para acercarse a la playa y se arma de valor para realizarla, se encuentra con una larga y estrecha mancha de arena pedregosa en la que las grúas de obra, los vendedores ambulantes y el olor a pies del vecino son las notas destacadas. Total, que aquellos inocentes que desde el interior del reino suspiran por cambiarse a estas latitudes no tienen motivos para hacerlo porque aquí la playa ni te la encuentras ni merece la pena encontrársela. Menos mal que a mí no me causa un dolor muy extremo pero realmente en estos días, cuando el calor amenaza con aparecer, echo de menos las verdes praderas de Cantabria donde encontrarse con el mar no es ni difícil ni una tortura y donde nadie sueña con el Caribe porque nuestras inmensas playas despobladas constituyen el mayor tesoro que un veraneante ávido de sol y arena podría encontrar.

lunes, 10 de mayo de 2010

Abusos regionales




Hoy iba a ser un día genial. Luce el sol, muestra de que se acerca el achicharrante verano, pero aún así tenía la firme intención de abandonar la nube negra y seguir adelante con mi vida con una perspectiva más alegre pero como dice un sabio dicho español, verás como viene alguien y te lo fastidia. Pues eso. Dicho y hecho. Estaba yo tan alegremente mirando los plazos de matrícula de la Escuela de Idiomas cuando... ¡oh sorpresa! No estamos en España, no, estamos en Cataluña. Así que, haciendo ABuso del traspaso de competencias en materia de Educación, se marcan una matrícula de 180 eurazos cuando en el resto del país, y en esto tengo un poco de experiencia, el coste es de 70 euros. Parece que todos estamos transferidos pero que, aún y todo, se respetan un poco los márgenes, ya se sabe por aquello de la solidaridad entre regiones, el acceso a la Educación para todos y esas palabrejas con las que se llenan la boca los políticos para luego seguir engañandonos como siempre. Ya sé que el coste es irrisorio para tener derecho a un año entero de clases pero, si el precio es 70 ¿por qué voy a tener que tirar mi dinero pagándoles el doble? La oferta de centros, teniendo en cuenta la ciudad en la que vivo, es absolutamente irrisoria. Ceuta ya tenía su propio centro y ¡sólo tiene 80.000 habitantes! Pero, en fin, supongo que son las ventajas de vivir en pleno cosmopolitismo catalán. Intenté poner una queja en la web de Educación de la Generalidad pero ¿para qué? El único idioma en que está escrito es en el suyo, como tengo que normalizarme, he decidido que mejor que mueran tontos, ¿para qué molestarse con quien no quiere nada con el resto del mundo? A veces creo que todos seríamos más felices si tuvieran la puñetera independencia para que la comieran a cucharadas. Menos pero más avenidos. En fin, supongo que tengo que dar gracias por vivir en una tierra tan sumamente acogedora y que proporciona tantas facilidades de integración: si quieres vivir con nosotros, olvídate de quién eres y sé uno de nosotros. ¿Qué más se puede pedir?

lunes, 19 de abril de 2010

Nubes negras


Éste es Ando Masahashi. Es el fiel escudero del gran Hiro Nakamura aunque en la cuarta temporada de Héroes adquiere algo más de protagonismo con la adquisición, por fin, de una habilidad: la de recargar los poderes de otros. Y eso es precisamente lo que yo busco, recargar las energías que me permitan continuar aquí con la mejor cara posible aunque sea gracias a muecas tan absurdas como ésta. La próxima semana empiezo mi curso intensivo de “normalización lingüística”, con sólo pensarlo me entran los siete males. ¿Por qué tengo que preocuparme yo por aprender un idioma que mi empresa ni me ha pedido explícitamente ni tampoco me ha facilitado? Pero bueno, supongo que éste es el menor de mis males. Debería ponerme ya a cambiar de actitud, a no aborrecer a las mentes simples que me rodean y que, una vez pasada la novedad, comienzan a antojárseme insoportables. Debería hacerlo pero necesito regodearme aún más en mi nubenegra, necesito saber que sigo siendo yo a pesar de todo, que todo va a ir mejor aunque ahora vea nubarrones y un sol demasiado espléndido como para alegrarme la mañana. A veces desearía tanto ser igual de simple que todos aquellos que son tan planamente felices... ¡Nah! No es cierto. Si llevara la vida que llevan, pensando como pienso ahora, sería aún más quejica. Este vikinguismo inconformismo acabará matándome, lo sé.

jueves, 15 de abril de 2010

Vivir en el Este

Un hijo que reniega de sus padres pero aprovecha cualquier descuido para coger todo lo que tienen, para vivir su vida sin ellos pero a su costa. Otro que te corrige los topónimos porque le recuerdan a los tiempos del Nodo. Un tercero que dice que ser del equipo de fútbol local es su religión, el motor en torno al cual articula y organiza su vida. ¡No puedo con tanta necedad cosmopolita! Me enerva el olor a suciedad que desprenden estas calles modernistas, no soporto que perrofláuticos cánidos viajen a mi lado como si de ilustres pasajeros se tratasen, no entiendo que nadie sepa utilizar las escaleras mecánicas, que no se guarden las colas, que se empeñen en vivir en la Torre de Babel. “¿Echas de menos?”, dice con una sonrisa bobalicona. “Echar de menos es bonito. Yo también echo de menos porque aunque ella vive en un pueblo cercano es tan duro cuando estás enamorado...” ¡Mamma mía, lo que hay que oír! Los hay que no saben lo que dicen. ¡Cuánto mal hace a la gente la falta de viajes, de conocimiento ajeno!
¡Claro que echo de menos! Echo de menos la capital del reino. Más cuanto más me dicen que salir de aquí es imposible, que la condena es mucho más larga de lo que uno piensa nada más llegar, que lo único plausible para no morir en Uriolistán del Este es trazar el plan de huida perfecto. Echo de menos a mi gente, esa a la que no le tienes que contextualizar tu vida para que te entiendan. Echo de menos gentes más cálidas, tierras más bellas, paisajes lejanos, príncipes exóticos, lenguas más cercanas. ¡El Nodo! Cuanto complejo suelto por estas latitudes...

viernes, 19 de marzo de 2010

Rambla del Raval

El pasado fin de semana, aprovechando una ocasión para socializar de esas que no caen todos los días en esta ciudad, conocí el famoso barrio de El Raval. Situado en pleno corazón urbano, el Lavapiés barcelonés se presenta como una zona peligrosa en la que -según los cosmopolitas autóctonos- lo mínimo que puedes perder es la cartera. Como suele ser habitual, la realidad no se ajusta a esta ficción en la que uno puede degustar el auténtico sabor del mestizaje con el mero hecho de pasear por sus estrechas calles. Tiendas de ropa alternativa y extravagante, restaurantes de comida rápida con sabor turco, pakistaní, chino o árabe, baretos cutres al más puro estilo español y tiendas de barrio de ultramarinos conforman un paisaje en el que, entre otros, se enclava la Facultad de Comunicación de la UB así que, tan peligroso no será... De lo visto hasta ahora, sin duda es el barrio con más vida al caer la noche puesto que esta urbe no se caracteriza, precisamente, por su ambiente de barrio más allá de las zonas comerciales. Es cierto que sus habitantes son mayoritariamente extranjeros pero de todas las procedencias imaginables, incluido el ámbito europeo. La estampa que uno puede observar allí habla de jóvenes en bicicleta, con rastas, algunos fumetas, ambiente agradable por las calles, con gente que socializa, que se relaciona con otros aunque sean diferentes -algo raro de encontrar a pesar de que presumen de cosmopolitismo- y que pasa el rato jugando al baloncesto o al bádminton en las pistas municipales bajo la luz de una farola. Ése es el Raval que yo he visto, el que tiene delincuencia y marginalidad, supongo que también exista, como en todas las grandes ciudades, pero desde luego no es el único.

martes, 9 de marzo de 2010

Nieve cosmopolita


Mmmmm, un delicioso temporal dejó ayer la ciudad completamente colapsada. No funcionaba ningún medio de transporte y la gente, cogida por sorpresa, improvisó con bolsas de basura para proteger los zapatos y los abrigos. ¡Esto era mejor que la Fashion Week! ¡Madre mía qué cosmopolitismo! Desde luego esto no se le ocurre a los de pueblo. jejejejeje. Estuve tentada de hacer alguna foto para que copiárais pero preferí quedarme con la estampa del dragón casi borrado por la nieve que hoy, lástima, ha desaparecido por completo. Tras la marcha de mi apuesto príncipe hacia tierras más cálidas, este pequeño temporal de nieve me ha dado energía suficiente para, al menos, proseguir mi camino con una sonrisa durante esta semana.

jueves, 25 de febrero de 2010

Cateto cosmopolita

El cateto cosmopolita es el último espécimen que he descubierto en Uriolistán. Se viste de traje rancio y barato. Este cateto cosmopolita se caracteriza por un ausente sentido del humor aderezado con una superioridad fruto de sus exhaustivos estudios sociológicos basados en el hecho de que, como buen cateto, nunca ha salido del pueblo aunque éste sea muy cosmopolita. A buen seguro, este memo del tres al cuarto sólo se relaciona con otros de su misma especie y condición lo que le confiere una autoridad indiscutible para hablar “con conocimiento de causa” de todos aquellos que venimos aquí a ganarnos el pan y no tenemos ninguna intención de cambiar de nacionalidad y menos aún cuando lanza perlas del tipo: “no puedes desear estar en ningún otro sitio, no hay nada mejor que esto, tu tierra está bien para ir de vacaciones pero es que nosotros somos la puerta de Europa”. Tal vez, pero, de ser mi puerta, sin duda invertiría en otro tipo de “seguratas” porque estos cancerberos no son precisamente el mejor reclamo turístico. Con su obtusa actitud lo único que hacen es reafirmar el estereotipo que se tiene de Uriolistán allende los mares y pueblos de la Tierra. Idiotas como éste, a veces, logran que se me atragante la comida. Si tuviera un cohete en la puerta lo pondría tan rápidamente en órbita...

viernes, 12 de febrero de 2010

La Europa del Este

A pesar de los esfuerzos por integrarse en la UE, el este sigue teniendo mucho camino que recorrer frente al oeste. Ésta es una ciudad grande pero agradable para conducir, según dicen. También debe ser adecuada para los ciclistas porque las bicis forman parte indisoluble del paisaje urbano. Sin embargo, por extraño que parezca la gente tiene dificultades con el transporte público. Es como si a ET le dieras un teléfono móvil. No saben utilizarlo. Se apelotonan y no dejan subir ni bajar, se apretujan unos a otros como si ese fuera el último tren, el último a su destino o la última ocasión para descender antes del terrible final. Miro sus angustiadas caras y me entran ganas de gritarles que no pasa nada, que cada pocos minutos pasa otro tren pero luego me doy cuenta de que eso no solucionaría nada, que al instante se repetiría la misma escena y es que a veces, no es posible desarrollar a las sociedades más que a su propio ritmo y esto, de momento, sigue siendo el lado este.

martes, 9 de febrero de 2010

Regreso a un pasado campestre


El domingo me fui de paseo con la vikinga que habita en mi interior. Al bajar en la plaza principal, una marea de gente me atrajo hacia sí como un imán imposible de rechazar. Tras mi mala experiencia con los rateros, me apresuré a sujetar mi bolso con fuerza cual vecina de Paco Martínez Soria recién llegada del pueblo. A izquierda y derecha decenas de personas y puestos llamaban mi atención: mimos de todos los colores y formas, bailarines callejeros, trileros, caricaturistas, puestos de souvenirs... Pero yo me detuve alucinada ante los puestos de los pakistaníes que venden aves en pleno centro. No sólo se pueden encontrar loros, periquitos y todo tipo de aves exóticas sino también aves de corral como gallinas de Guinea o gallos. Sí, sí, gallos de corral. Investigando sobre el asunto no es que los agricultores de la zona vengan a la gran urbe a comprar aves domésticas, cosa absurda, sino que son los propios urbanitas quienes deciden decorar su casa de campo con un gallo que les despierte por las mañanas o con una gallina que les de huevos frescos. A veces ser pijo es tan duro...

martes, 2 de febrero de 2010

Como no me quieres, me hago independentista

Vaya, vaya. Esto de relacionarme con viejunos va a tener su punto interesante. A ver, sin malinterpretaciones pero es que hoy he conocido a un catalán de primera generación (madre castellana y padre cántabro) de mediana edad que afirma sin asomo de sonrisa que se siente catalán porque los españoles le hemos hecho sentir que no les queremos. Aplastante lógica ¿eh? Entiendo que pasar un año en Ceuta haciendo la mili le trastornara un poco: "me llamaban extranjero, polaco" pero, vamos, que si todos los independentistas y antiespañoles lo son porque perciben que los demás les marginamos... Entonces, estamos ante un gravísimo caso de autoestima por los suelos y falta de personalidad. Había que verle, discutiendo con los compañeros porque "España no quiere a Cataluña" y diciendo tan serio que era culpa del "Estado español que los catalanes no nos sintamos parte de vuestro país, aunque yo no os deseo ningún mal, que tengo muchos amigos españoles". Madre mía, menos mal que la sabiduría la traen también los años que si no... Con argumentos como éste ¿qué se puede añadir?