jueves, 19 de julio de 2012

Reflexiones pre-ramadanianas

Mmmmm, se acerca el Ramadán y eso se huele en el ambiente. La estación amanece hoy abarrotada de hiyabis cargadas de maletas. O seré yo que me fijo más que en el resto. Acabo de tomar un café con mi independentista euskaldun favorita y me ha contado algo muy interesante. Congreso Vasco de Sociología. Bilbao. 2012. En la mesa de inmigración una socióloga atea da un toque de atención: "Las religiones van a ser el foco de la sociología de los próximos años y nuestro reto es saber gestionar las necesidades que de ellas se derivan". A pesar de no creer en Dios, esta joven madre se plantea como un problema el que su hijo, con tanto laicismo anticatólico e islamófobo sobre la mesa, no sepa absolutamente nada sobre las religiones y crea que su amiguito tiene una madre monja en lugar de musulmana. Y es que ya no sé si llamarlo ignorancia, miedo o desinterés pero el hecho es que la mayoría de los españoles, y de los europeos, considera que las religiones están acabadas, que no tienen lugar en la era tecnológica y ciberespacial y que son cuatro los que deciden someter su voluntad al mandato divino cuando.... en realidad, el mundo es mucho más grande que Europa y la tendencia es exactamente la contraria. Constantemente vemos en la televisión, movilizaciones ciudadanas en contra de la construcción de mezquitas cuando nadie se queja de los locales de culto de los evangelistas o de los budistas o de los mormones que, sobre todo en verano, recorren nuestras calles vestidos de blanco y negro con una corbata y una chapita en la solapa del bolsillo en la que dice: "brother Thomas". Y yo me pregunto, ¿qué es lo que nos molesta tanto? ¿Acaso alguien cree que la construcción de una mezquita va a suponer que todo el mundo tenga que hacerse musulmán? ¿O que va a ser un lugar de adiestramiento de fabricantes de bombas caseras? Comprendo que la gente no quiera saber nada de "los otros" pero no entiendo qué es lo que tanto les molesta. No veo yo que nadie se manifieste a favor del cierre de una iglesia...
En fin, hoy es la "Noche de la duda". La noche en que sabremos si mañana empieza el mes de Ramadán o no. Estoy ansiosa. Por dejar de comer, sí, aunque parezca absurdo.