lunes, 9 de abril de 2018

El timo de la invasión árabe

Cada cierto tiempo, cuando las noticias no nos ofrecen nada en contra del Islam o de los musulmanes, los medios se las ingenian para sacar temas que mantengan esa islamofobia bien latente en nuestras mentes. Hoy, El País se despacha con un artículo que, para empezar, es totalmente inexacto en sus afirmaciones y, para seguir, ofrece un análisis totalmente erróneo. El plumilla encargado del tema, no conoce nada de la historia de Al Andalus y menos aún de los arabistas y orientalistas y sus distintas tendencias. En la noticia titulada "El "fraude" que intenta tergiversar la historia de Al Andalus, el periodista se lanza a criticar, sin ningún rigor académico, la vertiente apoyada, entre otros, por Ignacio Olagüe, Américo Castro y, más recientemente, por Emilio González Ferrín de que lo de Al Andalus no fue una invasión ni la Reconquista fue tal pues se tardó en ejecutar nada menos que 8 siglos. 
Territorio conquistado en el siglo VIII

Ninguno de estos tres insignes arabistas niega la presencia árabe en España ni tampoco la del Islam, lo que afirman es que la tesis de que un grupo de árabes y bereberes cruzó el Estrecho de Gibraltar en barco en el año 711 y no solo nadie les vio llegar, en una travesía que no se hacía, precisamente, en una hora como en la actualidad, sino que, en tres años, ¡en tres años!, conquistaron casi toda la Península, es la cosa más absurda que se sostiene desde hace décadas entre los historiadores.

Si el redactor se hubiera molestado en leer antes algo sobre estos tres historiadores, entendería que lo que ellos exponen es que no es viable conquistar un territorio tan vasto en solo tres años por muy poca población que hubiera y que, siendo su entrada exclusivamente por vía marítima, no es asumible que no hubiera vigías que se percataran de tal invasión, es decir, de la llegada de decenas de barcos a sus costas, dispuestos a invadirles. Lo que ellos sostienen es que, primero, los musulmanes llegaron invitados por los propios visigodos, enzarzados en aquel momento en luchas fraticidas, y, en segundo lugar, que la gente, harta de los desmanes de sus gobernantes y viendo quizá, algunas bondades del Islam, pero, sobre todo, teniendo en cuenta que en aquella época el arrianismo aún tenía muchos adeptos, y que el Islam se le parecía mucho, se convirtieron voluntariamente a una fe nueva que suponía un soplo de aire fresco frente a los corruptos visigodos y que, además, enraizaba con unas creencias que muchos tenían todavía muy arraigadas. Nadie niega que Al Andalus surgiera ahí ni que hubiera unos árabes y bereberes que cruzaran el Estrecho trayendo esas nuevas ideas e instalándose en estas tierras y que propagaran el Islam que, por otro lado, apenas tenía 100 años. Lo que niegan es que esta influencia cultural, este punto de inflexión en la historia de España fuera fruto de la fuerza y se impusiera mediante la espada. Niegan también que los árabes vinieran de Oriente Medio pues el Islam apenas estaba empezando a expandirse en aquella época y el viaje era realmente largo y, por el camino, había que hacer frente a múltiples peligros, etc. Invadir y conquistar requiere tiempo pues si vences y te vas, la gente volverá a lo que tenía antes, fuera bueno o malo. Invadir y conquistar requiere asentamiento por lo que la travesía desde Oriente Medio, por todo el Norte de África, no pudo hacerse en menos de 100 años y dejando todo el territorio conquistado y sometido a su paso. Pero claro, había que construir el mito de la Reconquista, que es real que en 1491 los Reyes Católicos se alzaron, por fin, con Granada, pero que no lo es en tanto que no hubo una continua lucha de 8 siglos para expulsar a un invasor porque de ser así..... más que una heroicidad sería una vergüenza nacional. Además, de ser así, tendríamos que hablar también de reconquista en los pueblos americanos, cuando obtuvieron su independencia de las colonias, ¿o eso no cuenta?

Lo que afirma la historia oficial es que nosotros vivíamos aquí tan tranquilos y unos bárbaros cruzaron el Estrecho con nocturnidad y alevosía, se recorrieron España de cabo a rabo en tres años, nos robaron los caballos para llevar a cabo tal empresa y sometieron a 3 millones de españoles con menos de 30.000 hombres ¡menudos genios!

Lo que estos tres historiadores plantean es que estos argumentos son absurdos y los van desgranando poco a poco hasta hacernos entender que la historia oficial no encaja con la realidad de la época pero, claro, había que construir el mito de la Reconquista y salvar el honor patrio, ¡aunque fuera con ocho siglos de retraso!
Nadie niega que Al Andalus existiera, ni que gran parte de lo que somos hoy sea gracias al esplendor de una época en la que toda Europa se hallaba sumida en las tinieblas intelectuales más absolutas, lo que se niega es el demérito que se le concede a esa época, el oscurantismo de nuestros libros de Historia que pasan de puntillas por uno de nuestros periodos más grandiosos y todo por no querer reconocer que el Islam no es esa bestia ignorante e intransigente que nos quieren vender hoy. Por no querer reconocer que bajo el paraguas de la España musulmana floreció la Escuela de Traductores de Toledo, se produjo una auténtica convivencia pacífica entre las tres religiones monoteístas y surgieron los más importantes científicos y médicos musulmanes, pero también judíos, de la historia.

Así que, estimado periodista de El País, negar la invasión de Al Andalus no "es lo mismo que afirmar que las pirámides las construyeron los extraterrestres", es reconocer que la entrada de los musulmanes en tierras españolas fue gracias a los visigodos, que les llamaron y les invitaron a venir y que la gente se convirtió progresivamente al Islam no por obligación (como hicieron los Reyes Católicos, obligando a la gente a convertirse al cristianismo o desterrando y desposeyendo a judíos y musulmanes de su propia tierra; porque estos eran igual que tú y que yo, no eran árabes ni extranjeros, eran españoles descendientes de romanos, de visigodos y tal vez de algunos bereberes, que cambiaron de religión pero cuya sangre y rasgos seguían siendo los mismos que cuando sus antepasados eran cristianos) sino por voluntad propia, ya fuera para beneficiarse de exenciones en el pago de ciertos tributos o porque las ideas de esta nueva religión calaron profundamente en sus almas.

Esta es una más de las mentiras que nos cuela la historia para beneficiar versiones que ocultan el esplendor de una religión, en este caso el Islam, o que, directamente, buscan tener el control de la gente desposeyéndola de sus creencias para, una vez totalmente desprotegidos, que caigan en brazos del poder económico o político buscando la seguridad que antes les proporcionaba la religión y que ahora, después de haber matado a Dios, necesitan encontrar en otros brazos. De ahí que la teoría de la evolución, siendo solo una teoría sin comprobar, se haya elevado a los altares de la religiosidad ateísta como un dogma de fe.

sábado, 17 de febrero de 2018

Free Tariq Ramadan

Hace ya 17 días que el profesor Tariq Ramadan fue detenido en París y, desde entonces, permanece encarcelado y sin posibilidad de mantener ningún tipo de contacto con su familia. La presunción de inocencia tirada por la ventana. De repente, hemos sabido que el profesor padece esclerosis múltiple desde hace 3 años y que no tiene acceso a su tratamiento médico en la cárcel, lo que, de prolongarse podría ocasionarle quién sabe qué consecuencias. Ha pedido su excarcelación al juez habida cuenta de su enfermedad, teniendo en cuenta que ni siquiera ha sido juzgado y el juez, ha decidido demorar su decisión una semana más. Mientras tanto, su mujer, siempre en un discreto segundo plano, ha concedido una entrevista en la que expresa su preocupación por la salud de su marido, por la falta de garantías de que vaya a recibir un tratamiento justo por parte de la Justicia francesa y mostrando su apoyo sin fisuras a un hombre "cuyo retrato facilitado por las denunciantes y los medios, no se corresponde en absoluto al hombre, al padre, al marido, al amigo que conocen sus allegados".




El caso de este gran erudito del Islam contemporáneo es un ejemplo claro de lo que Allah afirma en el Corán:


"Y tened por cierto que os pondremos a prueba con temor, hambre, pérdida de riqueza, personas y frutos. Pero anuncia buenas nuevas a los pacientes. Aquéllos que cuando les ocurre alguna desgracia dicen: "De Allah somos y a Él hemos de volver. Bendiciones de su Señor y misericordia se derramarán sobre ellos. Son los que están guiados" (Sura de la Vaca, 2: 155-157). 

"Os pondremos a prueba en lo que afecta a vuestras riquezas y personas. Y por cierto que oiréis mucho mal por parte de los que recibieron el Libro antes que vosotros y por parte de los asociadores; pero si sois pacientes y teméis (a Allah), eso es parte de las cosas para las que se requiere determinación" (Familia Imrán, 3: 186).


Son numerosos también los hadices del Profeta, que la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él, en los que se reconoce que aquellos siervos de Allah más queridos por Él, serán los que tengan que atravesar las pruebas más duras en esta Dunia:


De Abu Huraira, que Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él: "A quien Allah quiere bien, le envía una prueba (en su salud, dinero o seres queridos)" (recogido por Al Bujari).

De Anas, que Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él: "Cuando Allah quiere un bien para su siervo, le castiga por sus faltas en esta vida como prueba. Y si quiere un mal para él, lo deja para castigarlo en la otra vida hasta que pague por ella en el Día del Juicio. Continuó diciendo el Profeta, Allah le bendiga y le de paz: "La recompensa será del tamaño de la prueba. Y cuando Allah quiere a una gente, la pone a prueba. Pues contará a favor de quien la logre pasar con paciencia y contará en contra de quien se desespere y encolerice" (recogido por At Tirmidi).

De Abu Huraira, que Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él: "Si la desgracia (prueba) acompaña al creyente y la creyente en su salud, hijos y riqueza, llegará al encuentro con Allah sin que tenga que rendir cuenta de ninguna de sus faltas" (recogido por At Tirmidi).

jueves, 1 de febrero de 2018

Atentar contra el honor

A veces me da vergüenza ser mujer en Europa. Otras, pienso que cada cual responderá por sus actos y que eso a mi no me tiene que afectar ni avergonzar ni nada pero...
El asunto de Tariq Ramadan me entristece mucho. Sé que Allah le protegerá y hará que florezca la verdad pero él y su familia tienen que estar pasando unos momentos muy difíciles por mucho que sepan la verdad y confíen en que Dios es Todopoderoso. Porque, al final, también ellos viven en esta sociedad, ven la tele y tienen que aguantar miradas, comentarios y quién sabe qué más. Dice Allah en el Corán:

"Y los que ofenden a los creyentes y a las creyentes sin que lo que dicen sea cierto, habrán cargado con una calumnia y un delito indudable" (Sura de los Coligados, 33:58).

Una de las cosas que ha traído consigo la "liberación de la mujer" y el "feminismo" es la "discriminación positiva" es decir, ante la duda, la mujer. Y esto, en el ámbito judicial es más que palpable. Hoy en día, la presunción de inocencia no es más que un enunciado vacío de significado, al menos, en la esfera social y mediática. La justicia nada puede hacer por evitar el juicio y linchamiento, inocente o malintencionado, de quien es acusado de abusar o agredir a una mujer. Y eso no es correcto. Porque, por desgracia, hay muchas mujeres, por supuesto no todas ni tan siquiera una mayoría, pero sí algunas, que mienten cuando dicen que su pareja, su jefe o su vecino ha abusado de ellas. Muchas veces se trata de mentiras para obtener la custodia de los hijos, otros para obtener indemnizaciones y otras más, simplemente, por fastidiar. En el caso de Tariq Ramadan, está claro que el objetivo es minar su credibilidad y, por ende, infligir un duro golpe a los musulmanes europeos porque él es un erudito, una persona que, a pesar de los múltiples intentos de sus "enemigos" (como él les llama), nunca ha sido pillada en ningún renuncio, ni siquiera cuando le han acusado de tener un doble discurso. Así que tener a un intelectual musulmán paseándose por platós de televisión, dando conferencias por todo el mundo y clases en las universidades más prestigiosas (incluyendo Oxford, de la que se ha tomado una excedencia para solventar este asunto) y que sea un hombre practicante, que no se mueva por dinero, ni por fama, ni por nada mundano, que vaya por ahí educando a los musulmanes europeos es algo malo, muy malo. Y el poder no se puede permitir que, de repente, la gente empiece a ver las bondades de una religión que promueve la tolerancia, el conocimiento, que rechaza la usura, el consumismo, el hedonismo de nuestra sociedad. No vaya a ser que se conviertan todos en masa y empiecen a ser una sociedad informada y exigente. Mejor que sigan teniendo el estigma de terroristas, que sigan siendo musulmanes culturales, que se sientan una minoría incapaz de reunir la fuerza necesaria para reivindicar sus derechos.
Las dos mujeres que más han intentado dañar la imagen de Tariq Ramadan (una de ellas es la que ha dado la cara con la denuncia) no son más que marionetas al servicio de intereses oscuros y, sobre todo, personas de dudosa reputación moral que solo buscan sacar beneficio mediático y económico de esta situación. Según publican varios medios franceses, Henda Ayari intentó en 2013 extorsionar a un hombre proponiéndole relaciones sexuales y amenazándole con denunciarle por violación si no lo hacía. Esto dice muy poco en favor suyo, la verdad. Y en el caso de Caroline Fourest, bueno, ella es una periodista y escritora francesa que se ha hecho famosa a base de criticar a Tariq Ramadan y cuya carrera no existe al margen de sus continuos esfuerzos por aparecer en los medios "destapando su cara oculta".


La cuestión es que cuando se ha enfrentado en un plató a él, ha quedado más que manifiesto que todo lo que dice son tonterías sin fundamento y con el único afán de obtener notoriedad y atentar contra el honor del profesor.
Claro que habrá hombres poderosos y de aparente moral intachable que oculten hechos vergonzosos y delictivos pero también es cierto que es muy fácil que la justicia admita cualquier denuncia en esta materia y que, de pronto, la maquinaria mediática se ponga en marcha para arruinar tu imagen y tu carrera. Sinceramente no creo que el profesor Ramadan haya cometido tales atrocidades que incluyen no solo violaciones sino agresiones físicas pero es que la reputación de sus acusadoras es tan sospechosa que no me merecen ni la más mínima credibilidad. Estoy segura de que, al final, Allah hará que florezca la verdad y protegerá a este hombre que tanto bien está haciendo a los musulmanes de todo el mundo y, sobre todo, a los que viven en Occidente. Sin embargo, mientras ese momento llega, el mal trago lo tiene que pasar. Que Allah le de paciencia y paz de espíritu, profesor. In sha Allah todo se aclare todo muy pronto.

lunes, 15 de enero de 2018

La falacia de la liberación de la mujer

Cada vez que oigo hablar de la liberación de la mujer me mareo. Creo que es la mentira más difundida del siglo XXI. ¡Y hay que ver cómo nos la creemos! Los requisitos básicos para ser una mujer liberada son: ser económicamente independiente, ir con la cantidad mínima de ropa y máxima de maquillaje, parecer una eterna adolescente aunque tengas 60 años y sobre todo, no tener tiempo ni para respirar. ¡Ah, sí! Cuantas menos cosas de mujeres hagas y más espacio "masculino" conquistes, más liberada estás. 

Así creemos que somos cuando en realidad...

Leo en la prensa la semana pasada un artículo que me hace sentir escalofríos: "Hay empresas en España que ya ofrecen, dentro del convenio laboral, la financiación de la congelación de óvulos para aquellas mujeres que no quieran que la maternidad interrumpa su carrera profesional". ¿Cómo os habéis quedado? ¿Patidifusos? Si no es así... tal vez deberíais revisar un poco vuestras prioridades.
O sea que las empresas, en lugar de facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral, lo que nos ofrecen es jugar a ser Dios y detener nuestro reloj biológico hasta que nos venga bien. Lo primero, congelar tus óvulos no garantiza que luego te vayas a quedar embarazada, por muchas técnicas de reproducción asistida que haya, eso es algo que aún depende exclusivamente de Dios y de los planes que tenga para nosotros. Lo segundo, ¿en serio queremos retrasar la maternidad hasta los 45 o 50 años? No entiendo el sentido. Si para una mujer, detener su prometedora carrera laboral a los 30 es una faena, no sé por qué lo iba a ser menos a los 45 o los 50, de hecho, yo no veo más que desventajas. Obviando el hecho de que serías una madre-abuela, si reincorporarte al mundo laboral a los treinta y tantos te parece difícil, piensa cómo sería a los 50 y tantos, imposible. Si vas a hacer uso de una excedencia, te da igual la edad que tengas porque el derecho al reingreso es el mismo y el riesgo de perder tu puesto no es tal. ¿Entonces? ¿Qué sentido tiene? Realmente ninguno. Esto es solo una forma más de manipulación de nuestras mentes y nuestros cuerpos pero de una forma tan sofisticada que no somos capaces de verlo. Pero ahí está el futuro. Bueno, ahí o en la maternidad subrogada, que esa es otra. La prostitución 3.0 porque hasta el oficio más viejo del mundo ha sabido adaptarse a los tiempos. Ahora ya no hace falta ensuciarse por unos míseros 30 euros sino que todo es mucho más limpio ¡y hasta científico! y además, socialmente está bien visto, tanto comprar un niño así, a la carta; como vender a tu hijo como si fueran los tomates de tu huerto ecológico. Escandaloso y triste.

somos así

Grupo de Whatsapp. Mensaje en cadena. Título: ¿quién es tu mamá? Ideas principales: "es ese cohete tan rápido que va por casa disparado y está en todas partes al mismo tiempo [...], malabarista que pone lavadoras con el abrigo puesto mientras le abre la puerta al gato con la otra mano, sostiene el correo con la barbilla y me aparta del cubo de la basura con el pie [...], forzuda capaz de coger en un solo brazo mis 15 kilos mientras con el otro mete el carro lleno de compra [...], esa señora con el pelo de dos colores que cuando tenga otro huequito, solo otro, irá a la pelu [...], mamá es esa sonámbula que puede levantarse dormida a las cuatro de la mañana, cambiarme el pañal, darme un poco de agua y ponerme el chupete, todo a oscuras y sin despertarse [...]". En resumen, mamá te cría sola porque aunque tienes un papá, él, con trabajar tiene bastante. Pero, cuidado, que mamá es una ¡súper mamá! Mamá, cariño, lo que es, es tonta, y papá.... papá solo se sabe lo que es la sunna del Profeta Muhammad (salla Allahu aleihi wa sallam) para decirte que no te quites los mocos en la mesa, para que digas alhamdulillah cuando estornudas y para jugar contigo si no está demasiado cansado. Lo de lavarse su ropa y remendársela, lo de preparar la comida o colaborar en lo que sea menester, subhana Allah, eso no lo tienen tan claro. ¡Qué casualidad que todos flaqueen por el mismo costado! 
Si hay algo que me gusta de la civilización occidental frente al mundo musulmán -árabe o no- es, precisamente, esto. Las madres educan mejor a sus hijos en lo de compartir tareas y muchos, aunque no lo vean en casa, lo aprenden de mayores pero los musulmanes de origen.... supongo que es tan difícil encontrar a uno que entienda de verdad lo cansado y frustrante que es ser esposa-madre-ama-de-casa las 24 horas del día como encontrar a una mujer europea que cocine un plato excepcional con cuatro cosas y para veinte personas en veinte minutos.
Así que, no, ser una super mamá como esa no mola. Nada. Eso no es estar más liberada, es la cárcel de la mujer pero claro, si tenemos dinero en el bolsillo y salimos por ahí con nuestras amigas, parece que sí lo somos. PERO NO.
Ser una súper mamá es ser un hacha de las finanzas domésticas y gestionar el sueldo de tal modo que no parezca que falta el dinero y nadie sienta estrés o frustración por ello; ser una súper mamá es absorber las preocupaciones y la mala leche y la tristeza sin que se filtre ni una gota a tus pequeños y ellos vivan felices y ajenos a cosas que ni entienden ni pueden solucionar; ser una súper mamá es cocinar súper rápido y tener tiempo para jugar; ser una súper mamá es hacer manualidades, reciclar ropa, quitarte la comida de la boca para dársela a tu hijo, inventarte una canción o un cuento y ser capaz de sanar el dolor más intenso con la lactancia o con un dedo con saliva sobre la zona dolorida. Eso es ser una súper mamá, ser capaz de sacrificar tu egoísmo, tus infinitas ansias de independencia para que tu vida gire en torno a tus pequeños para que ellos formen parte de tu ocio y no les dejes por ahí aparcados a la mínima porque te molestan en tus planes de soltera. Ser una súper mamá es adecuar tu vida a entornos baby friendly para que no se acostrumbren a los malos hábitos desde la cuna, para que no les tengas pasando frío en una terraza porque tú quieres fumarte un cigarro y tomarte una cerveza con tus colegas como si aún tuvieras 20 años. Ser una súper mamá no es renunciar a tu vida, ni a tus intereses ni ser solo ama de casa y tener las inquietudes de una ameba. Ser una súper mamá es sentirte también frustrada por no llegar a todo, sentirte mal contigo misma porque te aburra monumentalmente llevar a tus hijos al parque, quitarle horas al sueño para trabajar un poquito desde casa porque aunque lo primero son ellos, sigues queriendo estar en el mundo y sigues siendo esa mujer con inquietudes y aspiraciones que eras antes de la maternidad. Ser una súper mamá es renunciar a lo que te apetece por hacer lo que realmente quieres y crees que es mejor aunque sea tremendamente agotador. Ser una súper mamá es dedicarte a la educación y crianza de tus hijos para que el día de mañana se parezcan algo a lo que querías enseñarles.
Fuente: Maitena, estados alterados.

Lo demás es ser una pringada, es ser una criada sin cofia, sin sueldo y sin conciencia de serlo. Es estar sola aún estando acompañada. Es el mejor ejemplo de la falacia de la liberación de la mujer y de como el hombre, una vez más, te deja sola ante el peligro, aunque eso sí, si es musulmán, añadirá una preciosa coletilla: "Piensa en todas las hassanat -recompensas- que obtendrás, in sha Allah, por tanto sacrificio". ¡Como si ellos fueran sobrados de puntos y no necesitaran más! No nos hacen falta tantos puntos, somos generosas y queremos compartirlos. Nos hace falta más compañía, más comprensión, más empatía, más ayuda, menos exigencia y más educación porque a al final, todo se reduce a eso, a la educación. Eduquemos a nuestros hijos para que, in sha Allah, sean unos buenos compañeros de viaje.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Obsoleta antes de los 40

En 1997, moría Lady Di en París y la Guardia Civil rescataba de un zulo a Ortega Lara, tras el secuestro más largo de la historia de España. Ese mismo año, empecé a estudiar Periodismo cumpliendo así mi sueño de dedicarme al mundo de la comunicación que, en aquellos momentos, me tiraba por la vertiente de la prensa deportiva. En aquel entonces, no todo el mundo tenía móvil —de hecho, yo heredé uno que tenía mi padre y que era, literalmente, del tamaño de un ladrillo— y el ordenador se usaba para editar textos en word y para chatear por el messenger. No había estallado aún el boom de internet y las relaciones humanas y el trabajo eran totalmente analógicas. Mi kit de estudiante universitaria también incluía un ordenador que hoy no querría ni mi hija de dos años pero, en aquella época, era lo normal. El primer curso de periodismo fue una absoluta decepción pues el 90% de las asignaturas eran una continuación de COU —sí, en aquel entonces la reforma de la LOGSE aún no había alcanzado a todos los cursos— y lo único diferente fueron las clases de Derecho, que nos impartía un gran profesor y personaje con una reputación realmente escandalosa para una universidad católica, y las de Diseño, que eran totalmente teóricas y aburridas excepto por el hecho de que, a lo largo del trimestre, teníamos que maquetar una revista de, al menos, 16 páginas. Para que os hagáis una idea, no había ni que buscar texto con el que rellenarlo. Automáticamente, se ponía texto falso y a correr. Solo teníamos, pues, que maquetar, poner los titulares, sumarios, subtítulos, ladillos y fotografías. Casi nadie tenía el programa ni un ordenador lo suficientemente moderno así que casi todas las mañanas del primer trimestre de mi vida universitaria me las pasé haciendo cola, de noche, junto a una veintena de compañeros más, en la fría calle Compañía, hasta que se abría la facultad y el aula con los ordenadores. Allí nos sentábamos, muchas veces de dos en dos, para avanzar algo en un proyecto que odié desde el primer minuto hasta el último. Con el paso de los años, la única vez que trabajé en un periódico, hice mis pinitos maquetando algunas páginas y la cosa ya no me pareció tan rematadamente difícil.
Recuerdo perfectamente que, en mi tercer año, cuando estrenábamos nuevo edificio y nueva ubicación, empezó a conocerse Internet. Por aquel entonces, aún era algo muy rudimentario, el correo era Yahoo o Hotmail y luego estaban los buscadores: Terra y Ozú. Google llegaría muuucho tiempo después. Yo, que siempre he sido muy analógica, tenía miedo de sentarme ante el ordenador a configurar mi cuenta de correo porque los ordenadores estaban en la biblioteca, a la vista de todos, y eran tan modernos que ni siquiera sabía donde estaba la tecla de encendido. Esperé un montón de días y solo me senté ante ellos cuando mi amiga más friki se sentó conmigo y me creó la cuenta.
Desde entonces han pasado 20 años, ahí es nada, pero es que aún no tengo 40 y ya me siento totalmente obsoleta. La revolución digital me pilló joven pero no tanto como para que el aprendizaje fuera tan intuitivo como el de los niños de ahora o el de los que solo son cinco o seis años menores que yo. Si miro a mi alrededor, me siento como mi padre que, con 62 años, maneja el móvil de forma básica y no sabe cómo se enciende el ordenador. La mayoría de la gente de mi promoción, supo adaptarse al mundo digital y trabaja como community manager o en alguna de esas profesiones que no sé para qué sirven porque la revolución 2.0 llegó a mi vida como consumidora y no como profesional. Pero no me quejo. La verdad es que estoy contenta así, al final he desarrollado mi vida por los caminos que he considerado oportunos así que no cabe la opción de arrepentirse. Uno se arrepiente de lo que no hace o de lo que le obligan a hacer pero cuando puedes hacer lo que quieres... Dieciséis años después de terminar la carrera y con trece ejerciendo como periodista en distintos medios y ciudades, me he dado cuenta de que para cambiar el mundo, no hace falta ser periodista porque, lo más seguro es que justo así, no puedas cambiar absolutamente nada. A lo largo de mi carrera profesional he tenido suerte, he hecho lo que quería. Tal vez porque en aquella época no era muy revolucionaria y mis ámbitos competenciales no eran especialmente sensibles. La única vez que me topé con la censura fue trabajando en el periódico, en uno local, pequeño, sin gran repercusión, en el que los dueños, totalmente desconocedores del mundo del periodismo e, incluso, de las reglas gramaticales del español, imponían su criterio, su censura y sus amiguismos cuando menos te lo esperabas. Pero no solo ha sido mi experiencia personal, que después de todo, no ha sido ni tan mala. Ha sido tomar conciencia del mundo en que vivimos, del lado oscuro de la fuerza, ese lado oscuro que creemos que solo existe en Star Wars pero que está aquí mismo, solo que Darth Vader no tiene cara de Darth Vader sino de Luke Skywalker o de Obi Wan Kenobi y, a veces, hasta de Anakin.
Yo no me he reciclado profesionalmente aunque tampoco es que sea una completa analfabeta digital, ya veis, ¡hasta escribo un blog! pero mis intereses personales y laborales han cambiado tantísimo que no he visto la necesidad de adaptarme en profundidad.
Mi verdadera revolución, no ha venido de la universidad ni del desarrollo de mi profesión. Mi verdadera revolución ha sido desarrollar mi vida conforme al binomio ensayo-error. Siempre he seguido mis instintos. Unas veces me he pegado un batacazo y otras, he acertado pero siempre me he levantado y he seguido adelante. De este modo, descubrí que el periodismo con el que soñaba no existe y que soy más feliz traduciendo. Que, como sospechaba, mi vida personal es más importante que mi vida profesional y que la conciliación para mi, no es buscar la forma de llegar antes a casa sino buscar el modo de estar en casa y trabajar un poco. Que la verdadera revolución, el verdadero cambio del mundo y de la sociedad empieza desde el ámbito doméstico, primero cambiando tú, siendo el tipo de persona que crees que tienes que ser y siendo consecuente con tus valores hasta el extremo y segundo, educando a tus hijos conforme a esos valores que crees que son tan necesarios en la sociedad. La revolución negro sobre blanco sirve más bien para poco, para agitar unas cuantas conciencias, sí, pero sobre todo para alimentar tertulias de bar y para envolver pescado. El cambio llevado a la práctica en una persona influye en su entorno más cercano y, quién sabe, quizá termine extendiéndose como una ola en el mar.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Cuentos del MI7

Lo bueno de Babelcube es que tú eliges lo que quieres traducir. Lo malo, que nunca sabes si vas a acertar, no solo desde una perspectiva comercial sino, sobre todo, desde el interés personal puro y duro. Como no sabes si vas a ganar algo de dinero o nada en absoluto, lo primordial es seleccionar un texto que pueda tener cierto interés para el público y sea susceptible de convertirse en un éxito editorial pero, sobre todo, que te agrade trabajar sobre él, que te enganche. De las obras que he traducido hasta el momento ha habido de todo, unas que me han decepcionado porque las expectativas eran muy altas, otras que me han resultado tediosas y agotadoras, otras demasiado sencillas y otras que me han enganchado como traductora pero también como lectora y de esta última es, precisamente, de la que quiero hablar hoy.

Bajo el atractivo título de "Cuentos del MI7" se esconde una serie de novelas policiacas y de intriga que tienen a los servicios de inteligencia británicos como hilo conductor. La colección comienza con "Nuestra mujer en Jamaica", la historia de una joven negra que es reclutada por el MI7 para realizar una misión de desestabilización política en la sombra en Jamaica y que cuenta con todos los obstáculos posibles para realizar su trabajo debido a su carácter y también a la xenofobia de algunos de los principales jefes de la organización. 
El autor, J.J. Ward, utiliza un lenguaje sencillo y ágil para atrapar al lector desde la primera línea. Con una profusión de detalles históricos y políticos muy rigurosa, es capaz de inventar una trama que, si bien no está probado que haya existido, bien podría haber tenido lugar. Haciéndose eco de rumores y suspicacias, teje una intrigante historia tan realista que el lector se plantea seriamente dar por buena la teoría conspiracionista del principal afectado: Michael Manley, el presidente de Jamaica depuesto en 1980.  
Acción, conspiración, espionaje y una protagonista dotada de valores como la lealtad inquebrantable, el honor y la justicia son los principales ingredientes de la primera novela de esta colección que promete enganchar a los lectores en las historias sucesivas.

La historia interminable



"¿Qué sois los seres de Fantasía? ¡Sueños, invenciones del reino de la poesía, personajes de una Historia Interminable! ¿Crees que eres real, hijito? Bueno, aquí, en tu mundo, lo eres. Pero, si atraviesas la Nada, no existirás ya. Habrás quedado desfigurado. Estarás en otro mundo. Allí no tenéis ningún parecido con vosotros mismos. Lleváis la ilusión y la ofuscación al mundo de los hombres. ¿Sabes, hijito, lo que pasará con todos los habitantes de la Ciudad de los Espectros que han saltado a la Nada?
[...] Se convertirán en desvaríos de la mente humana, imágenes del miedo cuando, en realidad, no hay nada que temer, deseos de cosas que enferman a los hombres, imágenes de la desesperación donde no hay razón para desesperar...
[...] Solo si creen que no existe Fantasía no se les ocurrirá visitaros. Y de eso depende todo, porque únicamente cuando no os conocen en vuestro verdadero aspecto puede hacerse con ellos cualquier cosa.
-Hacer con ellos... ¿qué?
-Todo lo que se quiere. Se tiene poder sobre ellos. Y nada da un poder mayor sobre los hombres que las mentiras. Porque esos hombres, hijito, viven de ideas. Y éstas pueden dirigir. Ese poder es el único que cuenta.
[...] En cuanto te llegue el turno de saltar a la Nada, serás también un servidor del poder, desfigurado y sin voluntad. Quién sabe para qué les servirás. Quizá, con tu ayuda, harán que los hombres compren lo que no necesitan, odien lo que no conocen, crean lo que les hace sumisos o duden de lo que podría salvarlos. Con vosotros, pequeños fantasios, se harán grandes negocios en el mundo de los hombres, se declararán guerras, se fundarán imperios mundiales...".



La historia interminable
Michael Ende
1979

miércoles, 20 de septiembre de 2017

La importancia de la propaganda

Si hay un personaje en la historia que nos hay enseñado la importancia de dominar la comunicación, la propaganda, ese es Joseph Goebbels. El ministro de la Propaganda nazi ha dejado para la posteridad el secreto del éxito de la manipulación global y su trabajo sigue siendo hoy inspiración para quienes manejan los hilos del poder en la sombra. En los años 30-40 ese conocimiento se utilizó para suavizar los desmanes del régimen de Hitler con todos aquellos que se escapaban al prototipo de ‘ario’ a pesar de que él mismo era de origen judío y en absoluto encajaba con ese perfil de teutón alto, blanco y rubio que tanto vemos en las películas.

Los puntos sobre los que se basaba su quehacer con la propaganda eran los siguientes:

1.      Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único Símbolo; Individualizar al adversario en un único enemigo.
2.       Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo; Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
3.      Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.
4.         Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
5.         Principio de la vulgarización. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.
6.            Principio de orquestación. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.
7.          Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
8.           Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
9.      Principio de la silenciación. Acallar sobre las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
10.   Principio de la transfusión. Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
11.   Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impresión de unanimidad.

Unos puntos que, por desgracia, pueden aplicarse en numerosas situaciones contemporáneas y que, en el caso que nos ocupa, también afectan al islam y a los musulmanes.

Es tan frecuente oír hablar de los musulmanes como personas ignorantes, culturalmente atrasadas seis siglos y fanáticas, que la mayoría de la población ni tiene tiempo ni tampoco interés en averiguar si dicha imagen es real o interesada.

La primera de las absurdas afirmaciones que se hacen del islam es que es una religión que lleva seis siglos de retraso con respecto al cristianismo y que, por eso, sus fieles viven poco menos que en la Edad de Piedra. Siempre me he preguntado cómo es posible que la gente crea una cosa tan sencilla de contrastar históricamente. Si el cristianismo data de hace 2017 años y el islam llegó casi 600 años después, ¿cómo es posible que se considere al segundo más antiguo y subdesarrollado si es obvio que estamos ante un periodo más moderno?

Tomando esta idea como base, nada de lo que venga después causará el más mínimo interés en la gente que no sea musulmana pues nadie creerá en las informaciones que choquen de frente con la ciencia hasta que esta no las descubra por sí misma o hasta que no se le de publicidad a alguien que promueva ese mismo conocimiento y que no sea musulmán.



Hace algún tiempo salió en la prensa una noticia en la que se hablaba de los efectos beneficiosos de la miel como edulcorante frente al azúcar, causante de muchas enfermedades cardiovasculares. En él, se destacaba que en el siglo XVIII ya hubo un monje en el monasterio de Silos que promovía los valores del néctar de las abejas y que no había sido hasta casi 250 años después que la ciencia había corroborado lo que él ya sabía. No pude por menos que sorprenderme al leer la noticia pensando ¿y el Corán? Hace más de quince siglos que Dios nos habló de los beneficios de la miel pero a nadie parece importarle. A nadie fuera de los musulmanes que vienen utilizando la miel como ungüento ante las quemaduras, las heridas de todo tipo y las infecciones.

Dice Dios en el Corán:

"Tu Señor les inspiró a las abejas: ‘Habiten en las moradas que hayan construido en las montañas, en los árboles y en las que la gente les construya. Aliméntense de los frutos y transiten por donde les ha facilitado su Señor’. De su abdomen sale un jarabe de diferentes colores que es medicina para la gente. En esto hay un signo para quienes reflexionan" (16:68-69). 

Ya nos advirtió Dios entonces que para toda enfermedad hay en la naturaleza una cura aunque, por supuesto, el hombre desconozca cuál es. Teniendo como inspiración este hecho, no son pocos los médicos que apuestan, entre otros productos, por los efectos beneficiosos del limón ante enfermedades cuya cura hoy se nos escapa como es el caso del cáncer. No tengo conocimientos médicos por lo que afirmar que el limón es la clave para curar el cáncer sería una temeridad por mi parte. Pero lo que está claro es que a las empresas farmacéuticas, cuyo éxito empresarial radica en el hecho de que la población enferme y lo haga de las dolencias más complicadas y desconocidas posibles, no serían un poder económico, e incluso político, tan importante de favorecerse la investigación de los efectos beneficiosos de productos que encontramos en la naturaleza al alcance de la mano y que, por lo tanto, serían aptos para los bolsillos más pobres.


Dice la noticia que el monje en cuestión era un apasionado de la botánica, que hizo sus recomendaciones a los hospitales y médicos de la época y que incluso escribió un tratado sobre los beneficios de la miel. Me pregunto si consultó también para ello el Corán y los libros de conocimiento musulmanes. Y es que, a pesar de lo que diga la Iglesia católica y de la opinión generalizada de la población, los musulmanes, ya desde Al Ándalus, fueron, junto con los judíos, unos grandes científicos y médicos que escribieron numerosos tratados cuyo conocimiento fue difundido gracias al buen hacer de la Escuela de Traductores de Toledo. 

Muchos de estos libros no vieron la luz para el gran público pero sí que pasaron a formar parte de las bibliotecas más selectas de la época, a saber, las de los monasterios cristianos que eran el estamento social más ilustrado y los garantes de la difusión del conocimiento, aunque este fuera sesgado. Incluso durante la Inquisición, en la que la quema de libros considerados herejes hizo que desaparecieran auténticas joyas literarias, muchos de estos monasterios guardaron en secreto esos libros heréticos cuyo conocimiento no debía llegar a la población pero cuyo valor era tan inequívoco que ni siquiera los monjes se atrevieron a permitir que desapareciera.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Reciclarse o morir

A veces, en la vida, uno echa la mirada atrás y piensa en las profesiones que imaginaba para sí mismo en la infancia y se ríe porque para nada encajan con su situación actual o con sus gustos de adulto. Sin embargo, otras veces, uno mantiene esos intereses que desarrolla más o menos en función del momento vital en el que se encuentre.
Cuando tuve que decidir qué carrera estudiar, mis opciones fueron cuatro: Historia, Derecho, Periodismo y Traducción. Las dos primeras eran mis soluciones de emergencia, las únicas que me gustaban en la universidad de mi provincia. Periodismo era la que más me tiraba en aquel momento y Traducción le seguía muy de cerca. Al final, convencí a mis padres de que enviarme fuera no era una locura así que estudié lo que quise y trabajé en ello durante once años. Después, aparqué mi profesión para desarrollar mi vida personal y, cuando quise volver al ruedo, me encontré con que mi empresa no tenía prisa por reincorporarme. Mientras tanto, y desde mucho tiempo antes, decidí explorar mi otra pasión: los idiomas. Comencé con cositas pequeñas como correctora de textos y poco a poco me fui adentrando en el mundo de la traducción de una forma más o menos profesional. 
Entre la decepción que ha provocado en mi una profesión, la de periodista, llena de intereses y engaños en la que el interés general apenas tiene relevancia; las dificultades para retornar a mi puesto y la maternidad y las prioridades que he establecido al respecto, trabajar como traductora freelance, desde mi casa y conforme a mis propios horarios, me pareció una opción de lo más tentadora.
Han sido varios los trabajos realizados, en distintos ámbitos e idiomas, pero los que más repercusión pública pueden tener son aquellos que ya están disponibles para el mercado global. Se trata de las traducciones literarias llevadas a cabo de la mano de Babelcube.
La experiencia ha sido estupenda y tengo ganas de repetir aunque el aspecto económico no entra en la ecuación pues el sistema de trabajo de esta editorial online es la de cobrar solo en función de las ventas, lo que puede llegar a ser una forma de trabajar gratis. Como los trabajos los eliges tú y todo queda claro desde el principio, no hay engaño posible aunque es verdad que te queda un sabor un poco agridulce cuando ves que te has esmerado una barbaridad en un proyecto que puede que no tenga ningún beneficio económico para ti. Sin embargo, nunca se sabe donde te puede salir un buen cliente así que....
Mi primer libro publicado ha sido de un autor de reconocidísimo prestigio: Antoine de Saint Exupéry. Piloto de guerra es un libro narrado en primera persona, real como la vida misma y, por esta misma razón, sobrecogedor en ciertos momentos en los que la lectura te sumerge en la dureza de la Segunda Guerra Mundial.

miércoles, 19 de julio de 2017

La mafia del Estado

Soy de las que cree firmemente en las fuerzas de seguridad y de las que camina tranquila por España sabiendo que, si lo necesitara, podría recurrir a cualquiera de ellas, o a la mismísima justicia, con tooodas sus pegas, y sentirme segura, protegida. Siempre me ha enorgullecido ver que el nuestro es un país por el que puedes caminar seguro, sabiendo que la policía está para protegerte, que no te va a pedir dinero a cambio de su ayuda ni va a estar metida en ninguna cosa sucia que ponga en peligro su labor ante la ciudadanía. Hasta que te topas con el gran poder, claro. Entonces, lo increíble comienza a suceder a un ritmo tal que incluso te planteas si te habrás cambiado de país sin darte cuenta.
Aquí las cosas funcionan, y funcionan bien. Los funcionarios, los trabajadores de la Administración son grandes profesionales que cobran un salario y no esperan que este se vea incrementado con las "aportaciones voluntarias" de los ciudadanos en el ejercicio de sus trabajos. Si salimos un poco de casa y vemos como funciona todo en algunos países árabes o de América... entonces, hasta el español más renegado tiene que reconocer que aquí vivimos de verdad en eso que se llama Estado del Bienestar y que pese a sus múltiples fallos, este es un lugar en el que se puede vivir tranquilo, sin miedo a que te maten por una minucia y, desde luego, sin miedo a toparte con un agente de la ley que haga de todo menos cumplir la legislación que, en teoría defiende. Eso para el común de los mortales, el españolito de a pie, el que tiene un trabajo normal, profesional liberal o no, pero sin grandes implicaciones políticas o económicas porque entonces....
Entonces, surgen los accidentes, los suicidios inesperados, los robos con violencia, las muertes naturales en personas totalmente sanas... aunque tampoco podemos olvidar las vergonzosas inhabilitaciones de miembros de la carrera judicial por ejercer su función con la máxima independencia. Es ahí cuando a uno le entran ganas de echarse a temblar.
Hoy ha muerto Miguel Blesa. Uno que sabía demasiado. Aparentemente se ha suicidado con un arma larga, así, sin más. En medio del desayuno se ha levantado un momento para aparcar bien el coche, porque, aun estando dentro de una finca privada, debía estar a punto de caducarle el tique del aparcamiento. Por el camino, ha pensado, "¿qué pinto yo en la cárcel, con lo bien que estoy de caza con mis amigos?" y entonces, ha cogido una escopeta y se ha pegado un tiro en el pecho, porque además de corrupto y encubridor, el caballero tenía un siniestro gusto por saber qué sentiría al perder la vida poco a poco si fallaba el tiro y tenía que esperar a morir desangrado.
Antes han sido otros muchos y los que te rondaré, morena. 
Pero no es esta la única víctima colateral de la 'Cosa Nuestra' también tenemos a los jueces Garzón y Silva, inhabilitados por ser demasiado respondones e independientes. Porque para estar "en la pomada" no es necesario ser competente sino, fundamentalmente, tener unas tragaderas inagotables y estar dispuesto a mirar a otro lado cuando sea necesario. Me pregunto qué pasará ahora con Granados e Ignacio González, o incluso cuál será el próximo movimiento de Aguirre porque si la lideresa hablara.... sin duda haría una purga en el partido del copón y estaría mucho más cerca de ser ella la que manejara los hilos de un grupo que no es que esté afectado por la corrupción sino que es corrupto en sí mismo. 
Me acuerdo de las películas y me pregunto si todos estos muertos tan oportunos, murieron sin dejar las cosas atadas "por si les sucediera algo". Todavía no tenemos ningún cable de Wikileaks en el que se saquen los trapos sucios que callaban Barberá y otros que han corrido su misma suerte. Me pregunto si Blesa habría pensado en algo de esto o si ese será el motivo por el que Bárcenas sigue aún paseando su cabellera plateada por ahí.
La gente tiene miedo a los podemitas, por si nos convertimos en esa Venezuela que vemos en televisión pero ahora somos una especie de Sicilia con decorado escandinavo que nos hace pensar que el sistema funciona y que las muertes accidentales, inesperadas y oportunas son solo eso. Bendita casualidad.

viernes, 23 de diciembre de 2016

El Nobel de la Paz

Fuente: diario Público.

Ojalá fuéramos niños eternamente. Ojalá pudiéramos mantener esa inocencia, esa fuerza que defiende el bien y rechaza el mal con una energía y una convicción que a los mayores nos dejan boquiabiertos mientras pensamos "qué inocente, como si todo fuera blanco o negro". En el fondo, la gama de los grises es algo que nos hemos inventado para que lo malo no sea tan malo, para aceptar cosas que, de otro modo, nos harían saltar los ojos de las órbitas.
Los premios Nobel. Vaya timo. Mira que yo, que estaba entusiasmada con la elección de Obama, me quedé de una pieza cuando le concedieron el Nobel de la Paz nada más asumir el cargo. ¿Qué había hecho Barak Obama por la paz cuando apenas llevaba una semanas en el cargo? 
Para empezar, los premios se constituyeron con los fondos de un ingeniero sueco llamado Alfred Nobel que fue el inventor de la dinamita que me temo que ha segado más vidas de las que haya podido alimentar con su uso en explotaciones mineras, por ejemplo. Así que, un hombre que inventa un producto que sirve para matar ¿deja instrucciones para constituir un premio de la paz? Yo no le encuentro el sentido. Vale que quiera destacar otras mentes privilegiadas en diversos campos de la ciencia o la literatura pero ¿la paz?
Entre los galardonados a lo largo de la historia reciente están, por ejemplo, Henry Kissinger, un judío que fue secretario de Estado de los EEUU y que fue premiado por sus esfuerzos en acabar con la guerra de Vietnam, un genocidio llevado a cabo por EEUU, entre otros, en el que murieron más de 3 millones de civiles y que desangró Vietnam durante 20 años. Pero este mismo señor, está acusado de haber apoyado el golpe de Pinochet en Chile o su implicación en la Operación Cóndor que, durante los años 70 y 80 se ocupó de mantener en su puesto a los dictadores sudamericanos. Anwar el Sadat, el presidente egipcio que firmó los acuerdos de Camp David, trayendo la paz con Israel y siendo pues, el primer país árabe que reconocía la existencia de Israel. Bonito ¿no? Pero claro, esta paz con Israel supuso un enfrentamiento directo con todos los países árabes pues se rompía la unidad de los países de la OLP en cuanto a su postura de apoyo incondicional a Palestina. Sadat veló sólo por los intereses de su país con tan molesto vecino y abandonó a su suerte a sus hermanos palestinos. ¿Cómo no habría de premiarse tal actitud, favorable al pueblo judío?
Otro controvertido premiado es Al Gore, candidato a las elecciones presidenciales de EEUU frente a George W. Bush que ha sabido labrarse un futuro "pensando en verde". Y es que el tipo participa en campañas alertando del cambio climático y se ha creado una imagen fantástica de filántropo cuando, en realidad, lo que ha hecho es comprarse un montón de empresas de energías renovables que, sorprendentemente, han firmado acuerdos estatales para el fomento del uso de paneles solares, etc. Éste no ha necesitado que le hicieran una puerta giratoria, ya se la buscó él solo.
Lo de que se haya premiado a la Unión Europea con el Nobel de la Paz porque hace más de 60 años que no estamos en guerra, entre nosotros, claro, me parece vergonzante. Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y España están entre los principales exportadores de armas de la Unión y sus clientes son tan selectos como EEUU, Israel, Myanmar, Pakistán o Colombia. Así que, por un lado mandamos a nuestros soldados a mantener la paz en Líbano y Afganistán y por otro, ponemos nuestro granito de arena en la destrucción de Siria, Irak, Palestina, el pueblo colombiano o los Rohingya en Myanmar (Birmania). Y éste punto es ya el definitivo. Tenemos a la activista de la paz Aung San Suu Kyi, la tipa esta que ha estado más de 20 años en arresto domiciliario por cuestiones políticas. ¡Incluso declinó la opción de salir libre a condición de no regresar nunca al país y eso le costó estar separada de su familia! Hasta aquí todo estaría bien si no fuera porque jamás se ha pronunciado en contra de la masacre que el ejército birmano lleva a cabo sistemáticamente contra los Rohingya, la minoría musulmana. 

("Querida Suu Kyi, todos somos SERES HUMANOS, por favor, actúa como si fueras uno).
Fuente: BBC.com

El asunto es claro, Myanmar es un país de mayoría budista (¡a ver quién dice ahora que los budistas son todos pacifistas!) y ella no quiere mojarse por unos pocos musulmanes que viven en el norte y al que no se les reconoce como ciudadanos birmanos. Los rohingya, por su parte, reclaman que su estancia en el país se remonta al siglo VII aunque luego haya habido una oleada más reciente de rohingyas llegados desde la vecina Bangladesh en el siglo XIX. Sea por lo que sea, no se le puede premiar a alguien contribuir a la paz cuando es una paz sesgada, cuando no se defiende a todos los pueblos por igual porque entonces, esta señora es tan pacifista como cualquiera que media en una discusión en la que está su familia y llega a matar por ellos. Eso no es pacifismo, eso es interés, es nacionalismo, es etnocentrismo, es pacifismo selectivo, racismo, pero no pacifismo a secas, no pacifismo global. Pero ahí la tienen, su gobierno masacrando a civiles (me da igual que sean ilegales o no) y ella bien calladita a ver si logra alcanzar sus aspiraciones políticas.

viernes, 25 de noviembre de 2016

La gran manipulación de las emociones

Hoy se celebra el viernes negro, la nueva fiesta del consumismo, una de esas fechas que, en dos o tres años, parecerán tan imprescindibles como el día de la calabaza que ahora ¡invade hasta los colegios! Leo por casualidad que la denominación de este día se debe a la muerte de tres mujeres opositoras al régimen dominicano de Trujillo que fueron asesinadas en 1960. Hasta ahí parece lógico que se le denomine viernes negro. Lo que no me parece tan lógico es que se haya elegido esta fecha como día contra la violencia de género porque, para empezar, esta denominación me parece bastante injusta. El tipo que es violento, el que zurra a su mujer, no la pega por ser del género femenino sino porque es la persona más cercana sobre la que puede ejercer su superioridad física. Es probable que también se le vaya la mano con los niños, aunque tal vez no con la misma fuerza y frecuencia. Este tipo de sujetos, son violentos en todo momento lo que pasa es que no suelen ser tan idiotas como para dejar que se les note en entornos donde le conocen o donde puede haber otros que ejerzan contra él una violencia mayor. Este tipo de hombres que no se quieren a sí mismos ni se aceptan tal cual es, no soportan que les lleven la contraria o que les hagan sentir pequeños, tampoco toleran la felicidad ajena, por ello tienen la imperiosa necesidad de pisotear a los que tienen más cerca, porque sólo así se sienten importantes. No pegan a su mujer porque odien a las mujeres. Si así fuera pegarían a todas las mujeres de su familia y no es así. Pegan a su mujer porque necesitan desahogarse, porque así se liberan de sus frustraciones y se sienten menos pequeños. Pero los medios, los políticos, se empeñan en convertir esto en una guerra de sexos y no creo que sea así en absoluto. Esas tres mujeres dominicanas no murieron por ser mujeres. Murieron por oponerse a un régimen dictatorial como tantas otras personas en el mundo. Eso no es violencia machista. La mayoría de los hombres que matan en España a sus mujeres lo hacen porque están desesperados, y que conste que no lo justifico, pero no comparto las razones que se dan para este "fenómeno". Lo primero es que no hay tal fenómeno. Esos hombres no matan a sus mujeres por ser mujeres sino porque no saben controlar su rabia ni ven solución a sus problemas, ya sean estos de celos, económicos o del tipo que sean y la única salida que encuentran es la del homicidio. Muchos de esos hombres están en vías de separación o ya divorciados y ahí entra en juego el factor económico: pensiones muy elevadas, dificultades para ver a los hijos... muchos de estos hombres se ven abocados casi a la ruina y se ven en la calle de la noche a la mañana aunque sus mujeres trabajen. Después tienen que soportar que ellas rehagan su vida con otros hombres que pasan a vivir en su casa, con sus hijos y viviendo a costa de su dinero pues, al no haber un nuevo matrimonio, la mujer no pierde la pensión. Que sí, que en teoría es por los hijos pero si esa fuera la única razón, hay muchas formas de mantener a un hijo sin tener que dar dinero: puedes encargarte de comprarles la ropa o llevar tu mismo el carro de la compra pero siempre hay que apoquinar. No es de extrañar que algunos hombres, una inmensa minoría si tenemos en cuenta la tasa de divorcios, piensen que si matan a sus mujeres se les acaban los problemas. Pues, como digo, muchos pierden su casa y con su sueldo no les da para vivir de alquiler y comer así que vuelven con sus madres a los cincuenta. Realmente patético. De verdad es tan incomprensible que les de por ahí. Yo creo que no. Nadie tiene derecho a tomar la justicia por su mano y menos aún a sesgar una vida. Ni siquiera aunque toda la sociedad estuviera de acuerdo en que lo merece. Pero somos humanos y tenemos emociones y somos capaces de empatizar y de entender cosas que no son justas ni racionales y la violencia es una de esas cosas. Veamos algunos datos del Instituto Nacional de Estadística.

Nulidades, separaciones y divorcios - Año 2015

Valor
Variación anual

Total de procesos de disolución
101.357
-4,3
Divorcios
96.562
-4,2
Duración media de los matrimonios
1
16,2
2,7
Custodia compartida
2
24,6
16,1
1.             Valor: Número de años hasta la fecha de la sentencia. Variación anual: diferencia respecto al año anterior
2.             Valor: Porcentaje sobre el total. Variación anual: diferencia respecto al año anterior


Así pues, tenemos que en 2015 se produjeron 101.357 disoluciones matrimoniales tras una media de 16 años casados y sólo en el 24,6% de los casos se concedió la custodia compartida. Lo que quiere decir que sólo uno de cada cuatro hombres divorciados o separados obtiene la custodia a medias con su ex mujer.
Vayamos ahora a la tabla que elaboró el diario El Mundo. Sólo el 5% de los hombres tiene la custodia única siendo las mujeres las que se quedan con los hijos en el 70% de los casos. Ahora viene el rollo de que los hombres no quieren quedarse con los hijos o no valen para ello como las mujeres y bla, bla, bla. Pues hay de todo como en botica. Es verdad que los casos no abundan pero yo conozco más de un viudo que ha criado sólo a sus hijos con la ayuda de las abuelas y los niños no se han muerto ni son discapacitados emocionales. Pero es mucho más cómodo decir que "el hombre no sabe criar a un hijo solo". Bien es cierto que tradicionalmente el hombre delega el rol de la crianza en la mujer pero eso no quiere decir que no sepan hacerlo si llega el caso y, desde luego, aunque no supieran cómo hacerlo, no quiere decir que no tengan interés en sus hijos ni en su bienestar. 

Sigamos con la violencia de género.

Violencia doméstica y violencia de género - Año 2015
Violencia de géneroViolencia doméstica
Victimas1,227.6247.229
Personas denunciadas1,327.5624.981
Personas condenadas3,424.2655.358
Personas absueltas3,46.7681.458
    • Se refiere a asuntos incoados en el año de referencia
    • En violencia de género solo se puede referir a mujeres. En violencia doméstica se puede referir tanto a hombres como a mujeres
    • En violencia de género solo se puede referir a hombres. En violencia doméstica se puede referir tanto a hombres como a mujeres
    • Se refiere a sentencias firmes en el año de referencia, que pueden haberse incoado ese mismo año o en anteriores
En el año 2014 murieron a manos de sus parejas o exparejas 54 mujeres, al igual que en 2013,  en el que también se produjeron 54 víctimas mortales.
Tan sólo 17 de las víctimas mortales (el 31,5% del total) habían denunciado a su agresor y únicamente 4 víctimas mortales (el 7,4% del total) tenían medidas de protección en vigor cuando se produjeron los hechos.
Según relación entre la víctima y el agresor, en 36 casos eran pareja (cónyuges, compañeros sentimentales o novios) y en 18 casos eran expareja o estaban en fase de ruptura. Los porcentajes de una y otra circunstancia representan, respectivamente, el 66,7% y 33,3%.
La víctima y el autor convivían en el momento del homicidio en 36 casos (el 66,7% del total) y no había convivencia entre ambos en 18 casos (33,3%).
Según grupo de edad, las víctimas mortales con 30 o menos años fueron 5 (lo que representa el 9,3% del total), las que tenían entre 31 y 64 años fueron 42 (el 77,8%) y las de 65 o más años fueron 7 (el 13%).
De las 54 víctimas mortales registradas durante 2014, 37 (el 68,5%) tenían nacionalidad española y 17 (el 31,5%) eran ciudadanas extranjeras.
La comunidad autónoma en la que se produjeron más víctimas mortales por violencia de género fue Cataluña con 12 casos. Andalucía aparece en segundo lugar (10 víctimas mortales en 2014). Las víctimas mortales de estas dos comunidades autónomas representan el 40,7% del total.

Este último texto también procede del INE (7.2 Víctimas mortales por violencia de género) y corresponde a 2014 porque no hay informe de 2015. Pero en 2015 murieron 57 mujeres. 27.624 denuncias y 57 muertas. Ya sé que en muchos casos las fallecidas no denuncian pero, claro, no se puede hacer una estadística si bien el Gobierno de España facilitó en 2013 una información en la que se decía que el 80% de las mujeres que sufren violencia no denuncia lo que quiere decir que habría, en realidad, 138.120 mujeres sufriendo el maltrato y de ellas murieron 57, éstas suponen el 0, 04% de las víctimas. No digo que no sea lamentable pero... ¿en serio esto es un problema nacional?
Sigamos con el INE a ver qué encontramos....
Cada persona tiene su propio motivo para el suicidio pero... 3.870 es casi 68 veces más que las 57 mujeres muertas por violencia "machista". ¿A nadie le interesa ver por qué se suicida la gente? Y son la causa principal de las muertes en el 40% de los casos de muertes externas de las personas entre los 10 y los 39 años. ¿De verdad no es importante saber por qué un niño, un adolescente, un joven o un treintañero deciden acabar con su vida? ¿Esto no merece una campaña estatal? ¿El sistema sanitario no tiene aqui nada que opinar ni en qué ayudar? En esta franja de edad, se incluyen personas que no tienen cargas económicas ni grandes responsabilidades a su cargo, ¿qué les hace perder las ganas de vivir?

Por no hablar de, por ejemplo, las negligencias médicas que en 2015 fueron de 806 personas. Pero, supongo, que es más importante hablar de 57 mujeres que murieron a manos de sus salvajes maridos que de los 806 pacientes que murieron en el sistema sanitario público y que, por lo tanto, nos pueden tocar a cualquiera y sobre lo que, dicho sea de paso, todos podemos y debemos opinar puesto que nosotros pagamos a esos médicos que no hacen bien su trabajo en ocasiones. ¿Alguien sabe por qué? Se trató de simple mala suerte, de la estadística y los riesgos propios de un trabajo en el que cualquier pequeño error cuesta una vida o se trata de médicos con conocimientos deficientes, de malos profesionales, pues no lo sabemos, porque a nadie le interesa celebrar el día contra las negligencias médicas...
Termino con una charla fantástica de Pilar Baselga con reflexiones sobre estos temas y otros muchos más...


Después de todo, me sigo preguntando algo. Mueren tres mujeres políticas en República Dominicana y 56 años después decimos que las mataron por ser mujeres y, para conmemorarlo, ¿las tiendas hacen grandes descuentos? Hoy en día ya no se respeta nada. Cualquier cosa es excusa para hacer negocio.